En los últimos años, con la expansión del comercio electrónico, es decir, el E-commerce, han aumentado las estafas llevadas a cabo mediante la venta en sitios específicos que ponen en contacto a vendedor y comprador. Cada vez son más, en efecto, las personas que, impulsadas por el deseo de comprar un objeto a un precio menor, recurren a las compras en línea, y se conectan a sitios más o menos serios que ofrecen aparentemente diversas garantías. Pero en el momento de la compra es cuando surgen los problemas y, por qué no… también los engaños.
Ninguno de los bienes de consumo más comunes, e incluso a veces los servicios, se libra: cosméticos, tecnología (smartphones, tablets, pc, tv, autorradios), mobiliario para el hogar, joyas o bienes de lujo, e incluso paquetes turísticos. Son numerosísimas también las estafas en sitios de corretaje de opciones binarias o forex.
Con frecuencia, al delito de estafa se suma también el robo de identidad digital. Son muy frecuentes los casos en los que los revendedores sufren el robo de las credenciales de su propio sitio de E-commerce o de su propia tienda en línea en sitios de E-commerce (ebay, e-price, amazon, etc.) y corren el riesgo de pasar de estafados a estafadores, pudiendo incluso incurrir en denuncias penales.
Se ha comprobado que la mayoría de las veces, detrás de estas estafas en línea se esconden verdaderas bandas de delincuentes que encuentran su punto fuerte en la cantidad y no en el golpe individual. En efecto, sería demasiado arriesgado y también llamaría la atención ganar de una sola vez 10.000,00 € arriesgándose a una denuncia, en lugar de publicar cientos de anuncios-estafa por un valor de 50,00 euros, confiando en que difícilmente la persona estafada presentará una querella por una cifra tan módica.
El comercio en línea es, por lo tanto, tan atractivo como peligroso; se hacen excelentes negocios, pero el riesgo de sufrir una estafa está a la vuelta de la esquina.
¿Qué hacer en caso de haber sido estafado?
Si usted ha sido estafado, no espere que el Estado o la autoridad judicial intervengan sin un impulso de su parte, ya que en la mayoría de los casos la estafa es un delito perseguible solo mediante querella de la persona ofendida. Es necesario, por tanto, actuar sin pensarlo demasiado, porque el plazo que debe respetarse es de solo noventa días desde que se tuvo conocimiento del delito, pero hay que actuar antes de que el estafador haga perder su rastro. Quien comete una estafa, en efecto, camufla su identidad, abre cuentas a nombre de personas inexistentes o cuyas identidades han sido robadas y, tras haberse embolsado el dinero sustraído a los desafortunados compradores, se vuelve ilocalizable.
Pensar en poder emprender la «caza del ladrón» por cuenta propia es audaz, pero a veces ineficaz. Con frecuencia, en efecto, las Fiscalías tienen asuntos peores de los que ocuparse que una estafa en línea. Por eso, siempre es mejor confiar en un experto.
El equipo de abogados penalistas de Damiani & Damiani ofrece el mejor apoyo a todos aquellos que han sido víctimas de una estafa en línea. Nuestro bufete le ayudará a reunir todas las pruebas necesarias para que el caso sea instruible y evitar su archivo. Damiani & Damiani conoce las técnicas descriptivas y léxicas que sirven para dar credibilidad a la querella. Sobre todo, Damiani & Damiani le ayudará a marcar la sutil diferencia entre la estafa y otros tipos de ilícito, como el incumplimiento contractual, que llevaría inevitablemente al archivo del caso, ya que este se encuadra sí en el ámbito del ilícito, pero civil. El ilícito civil se produce cuando una persona no ha ejecutado la prestación que se había comprometido a realizar, pero en este último caso se tendrá derecho a obtener la restitución del precio pagado y a ser indemnizado por los eventuales daños adicionales demostrables. Distinto es, en cambio, el delito de estafa, en el que se aprecia la premeditación de una conducta que desde el principio pretendía recibir dinero, sin haber tenido intención alguna de efectuar la contraprestación, es decir, de entregar la mercancía.
Es importante, por tanto, el asesoramiento de un experto, para entender si se está ante una estafa o ante otro ilícito civil. Damiani & Damiani puede ayudarle a evaluar el caso concreto que nos plantee, encuadrándolo jurídicamente. Una vez comprendido que se trata de una estafa, en ese momento no queda más que empezar a redactar la querella. Para más información, no dude en contactar con nuestras oficinas de Palermo, Turín, Barcelona y Pilar (Buenos Aires).












